Tema 11

COMPETENCIA INTEGRAL DOCENTE PARA EL MUNDO DIGITAL

CONTEXTO O ANTECEDENTES

Con la inclusión de las TIC en el aula, no es suficiente con que el docente sepa manejar las herramientas que se le ofrecen, sino que debe tener la capacidad de plantear situaciones de aprendizaje donde las TIC aporten un valor añadido que justifique su uso. Debe tener, por tanto, competencia digital docente. 

El Marco Europeo para la Competencia Digital de los Educadores o DigCompEdu trata de definir qué es un docente digitalmente competente. Y lo hace, como comentábamos antes, poniendo el foco no en las habilidades técnicas, sino en como las TIC pueden ser usadas para mejorar e innovar en la educación. 



IDEAS CLAVE

El DigCompEdu detalla 22 competencias organizadas en 6 áreas diferentes:

Área 1 se centra en el entorno profesional

Área 2 de fuentes, creación y distribución de recursos digitales

Área 3 sobre cómo administrar y orquestar el uso de herramientas digitales en la enseñanza y el aprendizaje

Área 4 sobre herramientas y estrategias digitales para mejorar la evaluación

Área 5 sobre el uso de herramientas digitales para empoderar a los estudiantes

Área 6 sobre cómo facilitar la competencia digital de los alumnos.


Así como 6 niveles de competencia:




Para fomentar la adopción del Marco DigCompEdu, los niveles de competencia utilizan títulos motivadores, que corresponde a los niveles de competencia utilizados por el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (CEFR), que van desde A1 (Novato) hasta C2 (Pionero). 







Novatos/(A1) han tenido muy poco contacto con herramientas digitales y necesitan orientación para ampliar su repertorio.

Exploradores (A2) han comenzado a utilizar herramientas digitales, aunque sin seguir todavía estrategias comprensivas o consistentes. Los exploradores necesitan inspiración para expandir sus competencias.

Integradores (B1) experimentan con herramientas digitales para una variedad de propósitos, tratando de entender qué estrategias digitales funcionan mejor en función del contexto.

Expertos (B2) utilizan una gama de herramientas digitales con confianza, de manera creativa y crítica, con el fin de mejorar sus prácticas. Amplían continuamente su repertorio de prácticas.

Líderes (C1) se basan en un amplio repertorio de estrategias digitales flexibles, completas y eficaces. Son una fuente de inspiración para otros.

Pioneros (C2) cuestionan las prácticas digitales y pedagógicas contemporáneas, de las que ellos mismos son líderes. Lideran la innovación y son un modelo a seguir para los profesores más jóvenes.


¿Cómo se diagnostica la competencia digital docente? A nivel individual, cualquier profesor/a podía realizar un test de autodiagnóstico en la web del Centro Común de Investigación (CCI) de la Comisión Europea, en nombre de la Dirección General de Educación, Juventud, Deporte y Cultura (DG EAC). https://ec.europa.eu/jrc/en/digcompedu  pero esta herramienta se ha eliminado este mismo año. 

Actualmente está disponible en Español para profesorado universitario (AQUÍ


¿CUÁL ES MI NIVEL DE COMPETENCIA DIGITAL DOCENTE?

Cuando a principio de curso hice por primera vez el autodiagnóstico mi nivel era:

“Integrador” (B1): Experimenta con tecnologías digitales en diferentes contextos y para diversos propósitos, integrándolos en muchas de sus prácticas docentes. Los usa creativamente para mejorar diferentes aspectos de su compromiso profesional. Está impaciente por ampliar su repertorio de prácticas. Se beneficiará al aumentar la comprensión sobre qué herramientas funcionan mejor en qué situaciones y sobre cómo adaptar las tecnologías digitales a las estrategias y métodos pedagógicos. Trate de darse más tiempo para la reflexión y la adaptación, complementado con el intercambio de estímulos colaborativos y de conocimientos, para llegar al siguiente paso, “Experto” (B2).

Actualmente (aunque he tenido que hacer el de profesorado universitario) y tras un plan de mejora de la competencia digital docente desarrollado a partir de este máster, mi nivel es:

“Líder” (C1): Tiene un enfoque consistente y completo para aplicar las tecnologías digitales para mejorar las prácticas pedagógicas y profesionales. Confía en que cuenta con un amplio repertorio de estrategias digitales, de las que sabe cómo elegir la más adecuada para cada situación. Continuamente reflexiona y desarrolla sus prácticas. Al intercambiar experiencias con sus compañeros, se mantiene actualizado en nuevos desarrollos e ideas y ayuda a otros [educadores] a aprovechar el potencial de las tecnologías digitales para mejorar la enseñanza y el aprendizaje. Si está listo para experimentar un poco más, podrá alcanzar la última etapa de competencia, como “Pionero”.

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